

Empecé a contrarreloj
la carrera de sobrevivir.
Recorrí, sin abandonar
el mapa de la decepción.
Acerté, sin avasallar
a poner en marcha mi reloj.
Conseguí, sin degenerar
que mi vida sea el rocanrol.
Y mientras tanto, ya lo ves
qué es lo que podemos hacer.
Viviré con intensidad
cualquier motivo o sensación.
Subiré a otro escalón
cuando sienta la necesidad.
Lloraré alguna canción
con las cosas que no supe hacer.
Y moriré sin preocupación
cuando empiece a amanecer.









































